#ElDerechoAlDerecho: Derechos en el extranjero

Ana Cristina Bracho | Diciembre 4, 2019

Los derechos humanos básicos son los que corresponden por igual a toda persona, nacionales y extranjeros. ¿Cuál es el fundamento de esto? El reconocimiento a la dignidad humana más allá de circunstancias accidentales.

En el día de hoy vamos a tratar un tema del presente. Vamos a mirar la situación jurídica de los migrantes. Antes de entrar en detalles debemos considerar que la migración es un hecho natural, que ha ocurrido en todo tiempo y que incluso otros seres vivos, como las aves y los peces lo experimentan. Por eso, es importante que nos neguemos a ver en el movimiento una situación anómala. Pensémoslo bien si fuese tan anormal el hombre que nació en Africa no hubiese subido a Europa, el extremo de los continentes no hubiese visto pasar humanos desde Asia hasta América y finalmente, nunca hubiese Cristóbal Colón encontrado un nuevo mundo en nuestro continente.

La historia universal tiene un capítulo muy importante con las migraciones y también las historias locales. Así, los países no permanecen estáticos en un rol. Por épocas su población emigra, por ejemplo, los españoles a Venezuela. Por épocas su población retorna, como los sureños después del fin de la Operación Condor y por otras, su país se convierte en un destino de inmigrantes como le ocurre hoy a Alemania, a Inglaterra o incluso a Chile.

Entonces vamos a pensar los derechos y partimos por lo más evidente. Ninguna persona en ninguna circunstancia pierde su humanidad. Por lo tanto, siempre le acompañan esos derechos básicos que corresponden a todos según los documentos básicos como los Pactos.

Así, afirmamos que si la titularidad y el ejercicio de estos derechos corresponden a todos los seres humanos, el hecho de la migración no debe dificultar su disfrute sin que ello menoscabe el ejercicio de la competencia estatal para regular el ingreso en su territorio de extranjeros.

¿Cuántos migrantes hay?

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) el número estimado de migrantes internacionales a nivel mundial alcanzó, en 2010, los 214 millones, lo que representa el 3,1% de la población mundial. Un porcentaje de población que resultaría ser la del quinto Estado más poblado del mundo.

Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que actualmente están operando dos grandes fuerzas del mercado de trabajo que redundan en aumento de las migraciones por razones de empleo: muchas personas en edad de trabajar no pueden encontrar empleo o no pueden conseguir un empleo adecuado para mantenerse ni mantener a sus familias en sus propios países, mientras que en otros países hay escasez de trabajadores para cubrir puestos en diversos sectores de sus economías. Entre otros factores que también influyen en esta situación, cabe citar los cambios demográficos, las crisis socioeconómicas y políticas y el aumento de las diferencias salariales tanto entre los países desarrollados y en desarrollo como dentro de los propios países. El resultado es un intenso movimiento transfronterizo de personas con fines de empleo que conforma el colectivo de los trabajadores migratorios.

Asimismo, frente a estos simples datos, también se debe analizar la reacción institucional. La importancia y la magnitud del fenómeno de las migraciones, que implica a millones de personas, afecta a un gran número de Estados ya sea como países emisores o como receptores. En efecto, una de las actuales tendencias globales en materia de migración es que ésta se encuentra más ampliamente distribuida, a lo largo y ancho de más Estados. En nuestros días, los diez principales países de destino de migrantes reciben un porcentaje menor del total de migrantes que recibían en 2000.

La Unión Europea: no más inmigrantes

El Consejo de la UE extendió hasta el 31 de marzo de 2020
la operación EUNAVFOR MED SOPHIA.

En 2018, en medio de los impasses que bloquean los acuerdos sobre las reformas de las leyes de asilo de la UE y la distribución justa de la responsabilidad del procesamiento de los inmigrantes y solicitantes de asilo que ingresan y ya se encuentran en el territorio de la UE, la prioridad siguió siendo mantener a los inmigrantes y solicitantes de asilo alejados de la UE, incluso mediante propuestas problemáticas como el procesamiento en alta mar y una cooperación migratoria con países no pertenecientes a la UE con menos recursos, historiales de derechos humanos dispares y menos capacidad para procesar las solicitudes de asilo.

A mediados de noviembre, se habían registraron 107.900 llegadas por mar (la gran mayoría) y por tierra, en comparación con las 172.300 de 2017. Una combinación de factores, incluida la problemática cooperación migratoria de la UE con Libia y el control de los esfuerzos de rescate por parte de organizaciones no gubernamentales en el Mediterráneo central, llevó a una marcada disminución en las llegadas a Italia, mientras que los cruces de Turquía a las islas griegas y de Marruecos a España aumentaron.

Los esfuerzos de los Estados miembros de la UE por obstaculizar las tareas de rescate de las organizaciones no gubernamentales (ONG) y la creciente dependencia de las fuerzas de la guardia costera libia coincidieron con un auge en la tasa de mortalidad. A mediados de noviembre, el número de muertos había llegado a 2.043, un descenso en comparación con 2017. Pero la tasa de mortalidad por cruce aumentó de 1 de cada 42 en 2017 en los primeros ocho meses a 1 de cada 18 en el mismo período de 2018, según el ACNUR .

Los partidos alineados con el populismo radical de derecha ganaron la reelección en Hungría, se unieron a coaliciones gobernantes en Italia y Austria, y ganaron terreno en las elecciones de Suecia y Eslovenia, así como en las elecciones estatales de Alemania. El gobierno populista de Polonia permaneció en el poder, pero perdió impulso en las elecciones locales de 2018. Algunos partidos políticos tradicionales en varios países de la UE, entre ellos Alemania, continuaron adoptando elementos de la agenda política populista antiinmigrante, antirrefugiados y antimusulmana.

Las autoridades danesas introdujeron una serie de medidas durante el año para hacer cumplir los “valores daneses”, designando ciertas áreas como “guetos”, basándose ​​en una alta proporción de residentes de minorías étnicas o inmigrantes y un bajo estatus social. Los niños en esas áreas deben acudir obligatoriamente a una guardería como parte de proceso de integración. En agosto, entró en vigencia la prohibición de usar velos faciales en público.

Hubo incidentes de intolerancia racista y crímenes violentos de odio en muchos Estados de la UE, como Bulgaria, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Italia, Eslovaquia, España y el Reino Unido. El antisemitismo también siguió siendo una preocupación en los Estados miembros de la UE.

Francia: leyes regresivas

Francia ha endurecido su ley de inmigración y asilo.

En agosto, Francia endureció su ley de inmigración y asilo. El defensor del pueblo francés, el comisario para los Derechos Humanos del Consejo de Europa, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y las ONG criticaron la ley por socavar el acceso al asilo, incluso mediante el debilitamiento de los derechos de apelación y las salvaguardias para las personas sometidas a los procedimientos acelerados de asilo. La ley no prohibió la detención de niños inmigrantes a pesar de los seis fallos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de que dicha detención por parte de Francia constituye una violación de sus derechos.

En abril y mayo, el defensor del pueblo francés denunció las terribles condiciones de vida de los inmigrantes y solicitantes de asilo en los campamentos de La Villette, en París, y en Grande-Synthe, en el norte de Francia, y dijo que su desmantelamiento sólo podía efectuarse si se implementaban soluciones sostenibles que respeten los derechos fundamentales. Las autoridades desalojaron los campamentos a fines de mayo y principios de septiembre, respectivamente. Las condiciones de vida de los inmigrantes y los solicitantes de asilo en el área de Calais siguen siendo indignas y el acoso a los trabajadores humanitarios por parte de la policía continuó.

Las autoridades de protección infantil en París siguieron recurriendo a procedimientos de evaluación de edad deficientes para los niños inmigrantes no acompañados, negándoles a muchos los cuidados que necesitan y a los que tienen derecho, y dejando a cientos de ellos sin hogar.

En julio, el Consejo Constitucional dictaminó que la solidaridad es uno de los valores más importantes de la república francesa y que, por lo tanto, la asistencia a los inmigrantes indocumentados no debería ser criminalizada “cuando estos actos se llevan a cabo con fines humanitarios”. Esta decisión quedó consagrada en la ley de inmigración y asilo de agosto. A las ONG les sigue preocupando que los jueces puedan hacer una interpretación muy restringida de la excepción humanitaria de una manera que permita los procesamientos.

Desde fines de 2017, la Oficina de Asilo de Francia seleccionó a 458 refugiados que se encuentran actualmente en campamentos de Níger y Chad para su reasentamiento. Francia se comprometió a reasentar a 3.000 refugiados de esa región antes de octubre de 2019.

La celebrada decisión de incluir el acceso a la educación inclusiva en la estrategia nacional para el autismo lanzada en abril contrastó con una ley de vivienda adoptada en octubre que reduciría la obligación de garantizar que las nuevas viviendas sean accesibles para personas en sillas de ruedas.

En agosto, Francia adoptó una nueva ley de violencia sexual dirigida a combatir el acoso sexual y la violencia sexual contra los niños. La ley convierte en delito el acoso en la calle, aumenta el estatuto de limitación de los delitos sexuales contra niños de 20 a 30 años y otorga a los jueces el poder de decidir caso por caso que el sexo de un adulto con un niño menor de 15 años es una violación. Sin embargo, se queda corta al no criminalizar todo tipo de relaciones sexuales con un niño menor de 15 años como una violación. En septiembre, un hombre fue declarado culpable de acoso sexual callejero (“outrage sexiste”) por primera vez bajo la nueva ley y fue multado con 300 euros (aproximadamente US$340).

El Examen Periódico Universal de Francia tuvo lugar en enero y el informe fue adoptado en junio. Francia aceptó recomendaciones para eliminar los perfiles étnicos en los controles de identidad, pero no tomó medidas legislativas para poner fin a tales prácticas.

En una visita a Francia en mayo, el relator especial de la ONU sobre derechos humanos y contraterrorismo expresó su preocupación por la ley contra el terrorismo de 2017, que incorpora el estado de emergencia en el derecho ordinario y no incluye salvaguardias suficientes en el uso de medidas no penales contra los sospechosos de terrorismo.

Tolerancia 0: Donald Trump

El presidente Donald Trump ha implementado una política de tolerancia 0 a los inmigrantes.

El libro -llamado “Border Wars: Inside Trump’s Assault on Immigration” (Guerras fronterizas: en el interior del asalto de Trump a la inmigración) y escrito por los periodistas Michael Shear y Julie Davis- se basa en entrevistas con más de una decena de funcionarios anónimos.

Registra una semana en marzo de 2019, cuando Trump supuestamente intentó frenar toda la migración hacia EE.UU. proveniente del sur. Según un capítulo del libro, el presidente sugirió en privado a sus asesores que soldados dispararan a las piernas de los migrantes, pero estos le dijeron que eso sería ilegal.

Con anterioridad, el presidente había declarado públicamente que los soldados podrían disparar contra migrantes que arrojaran piedras. Trump sugirió otras medidas extremas, según el libro. Una cita del mismo señala que “En privado, el presidente había hablado frecuentemente de fortalecer un muro fronterizo con una trinchera llena de agua y de culebras o caimanes, lo que llevó a sus asesores a presupuestar el costo. Quería que el muro fuera electrificado, con puntas encima que pudieran atravesar carne humana“, se indica en el libro.

Con ello en cuenta, podemos evidenciar que esta es una situación sumamente delicada y contraria a los estándares mínimos de protección de las personas, de allí que podamos entender porqué no hay avances a nuevos documentos en los que jurídicamente se protejan a las personas que migran, por trabajo o por necesidad.

Derechos de todos estén donde estén

Los migrantes son sujetos plenos de derecho estén donde estén.

Intentemos tomando eso en cuenta hacer una pequeña lista de los derechos mínimos que tienen todos los humanos, estén donde estén:

1. Derecho a la vida y también a la integridad física y moral

2. Derecho a la seguridad personal

3. Derecho a la Tutela Judicial efectiva

4. Principio de legalidad.

5. Libertad de creencias (Principios ideológicos, religiosos y también políticos).

6. Libertad de expresión (Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y además, a expresar libremente).