Hugo Chávez saldó la herida que dejó el 27 de Febrero

«El papel del Comandante Chávez fue saldar esa herida que dejó el 27 de febrero».

Guarenas, 26.02.2020 PRENSA EP .- “El papel del Comandante Chávez fue saldar esa herida que dejó el 27 de febrero, cuando el Ejército le dijo al pueblo: ‘no más masacres, nunca más vamos a acatar órdenes de masacrar al pueblo’ y así lo ha cumplido hasta ahora”, afirmó el dirigente revolucionario Elías Jaua Milano, durante la emisión número 149 de su programa radial Encuentro Popular, transmitido por YVKE Mundial.

Desde Guarenas, en la Urbanización 27 de Febrero, epicentro de la rebelión popular, Jaua señaló que “tal vez sin el 27 de Febrero no hubiese habido un 4 de Febrero de 1992. Chávez siempre lo reconoció: el 27 de Febrero de 1989, el pueblo en rebelión, fue el partero de la rebelión militar del 4 de febrero de 1992”, dijo.

Con motivo de cumplirse 31 años de la rebelión popular del 27 y 28 de Febrero de 1989, Jaua destacó que pueblo bolivariano se ha comprometido a impedir que vuelva la élite política que se alternó en el poder durante 40 años. “No solo es que no vuelvan AD y Copei, es que no vuelva nuevamente la política de la exclusión, de la desigualdad social, del atropello, de la soberbia del poder, que fueron los causantes de activar la rebelión del pueblo que más nunca se va a dejar invisibilizar por nadie”, aseveró Jaua.

Jaua aseveró que la ciudad de Guarenas fue “cuna de la primera rebelión antineoliberal que conoció el mundo en la década de los 90”, y recordó que en esos días se dio “la masacre contra un pueblo que, cansado de aguantar callado, se rebeló, ejerció el supremo derecho que tiene un pueblo a rebelarse cuando es sometido a la exclusión, la marginación, a hambre al atropello, a la prepotencia y a la soberbia desde el poder”.

Jaua subrayó que, al momento de estallar la rebelión, “el Estado, como parte de la política neoliberal, había sido reducido en sus competencias, en sus capacidades de regular y de ejercer la autoridad en función de los intereses generales del pueblo, y es por eso que el 27 de febrero, y los días subsiguientes, no van a aparecer ni dirigentes políticos de los partidos, ni concejales, ni presidentes de los Concejos Municipales, ni gobernadores designados, ni ministros, ni líderes sindicales del status quo a dar una respuesta e intentar canalizar el proceso”, rememoró.

Asimismo, el dirigente revolucionario enfatizó la importancia de mantener vivo el recuerdo de esas horas aciagas de nuestra historia contemporánea, porque “la memoria es un deber revolucionario, cultivar la memoria histórica; conocer los orígenes de la Revolución Bolivariana; mucho más allá de las consignas hay que conocer de sus protagonistas, los hechos, las causas, las consecuencias de esta rebelión popular y su brutal represión por parte del gobierno de Carlos Andrés Pérez”.

Guarenas fue el epicentro de la primera rebelión antineoliberal de los años 90.

Hablan los protagonistas

En esta edición de Encuentro Popular, dedicada a recordar la rebelión del 27F, hablan varios protagonistas de excepción, quienes participaron activamente en la jornada de protestas que antecedieron al estallido social y vivieron en carne propia la represión desmedida ordenada por las autoridades y ejecutada con crueldad por la Fuerza Armada y los cuerpos policiales.

En 1989, Eleazar Juárez era presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos, y recuerda que la chispa que encendió la pradera fue la lucha de los habitantes de Guarenas contra el aumento indiscriminado del precio del pasaje, y por el respeto al medio pasaje estudiantil y la exoneración de los adultos y adultas mayores. “A ellos les conviene ese aumento, no han hecho otra cosa que vivir de los conductores; cada vez que hay aumentos ellos se aumentan el sueldo y el pueblo es quien paga a esa situación; decidimos enfrentarla, planteamos que no debía ser más de 30 por ciento el aumento del pasaje”.

Juárez relató que, al ser burlados por las autoridades y las centrales de transporte con un incremento del 50 por ciento en los pasajes, “decidimos tomar el Concejo Municipal, pero que estuviera el presidente adentro, con los concejales adentro, porque ellos tenían que responderle al pueblo la falsedad que ellos habían tenido durante más de un mes, eso nosotros lo hicimos”.

Por su parte, Edgar Carmona, contó que desde tempranas horas de la mañana, “los vecinos venían invitando a una protesta, el encuentro fue en las cercanías del Terminal; estudiantes del Benito Canónico y de la Técnica se unieron a la gente de Menca que fueron marchando hacia El Samán”, y señaló que en el centro comercial de la zona varios efectivos policiales comenzaron los saqueos, donde “la gente salió en busca de lo que no le llegaba nunca”.

Carmona añadió que luego de decretarse el toque de queda el 28 de febrero, esta orden “le dio a los cuerpos policiales la licencia para matar. Significó un día de mucha violencia, muy macabro; hubo un momento que los vecinos montamos un hospital de campaña, habían heridos por perdigones, por balas, quienes por temor a represalias se atendían dentro del mismo edificio”, rememoró.

Entretanto, Richard Linares, quien era estudiante de la Unidad Educativa Benito Canónico, narró que él junto a sus compañeros de estudio y los de la Escuela Técnica Rubén González “salimos caminando hasta el semáforo de Los Naranjos, agarramos una gandola de combustible y la condujimos hasta el retorno del Terminal para trancar el paso. Antes del toque de queda seguimos en la lucha, seguimos en la calle respaldando al Poder Popular”, afirmó.

Finalmente, Eleazar Juárez expresó su agradecimiento a la emisora YVKE Mundial, “porque fue el único medio que divulgó lo que estaba sucediendo en Guarenas y en otros sectores del estado Miranda y eso dio lugar a que se conocieran en el exterior; la noticia llegó a España, eso para nosotros los guareneros es una gran satisfacción”.

Como un mensaje para las nuevas generaciones, Juárez señaló que “este proceso revolucionario no es mío, no es de Chávez, no es de Maduro, es del pueblo venezolano en general. Nosotros tenemos un gran papel que desempeñar. Aquí se debe preparar la juventud, en caso de que haya una invasión, la juventud tiene que salir, la revolución no se puede detener”, concluyó Juárez.

Elías Jaua: «La memoria es un deber revolucionario».